Las aduanas de México recibieron 1.7 millones de pedimentos de importación en el primer trimestre de 2019.

Con esa cantidad, este indicador presentó un crecimiento interanual de 2.8%, informó la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP).

Por su parte, los pedimentos de exportación se ubicaron en 626,900 operaciones. Esto representó un crecimiento del 2.4%, a tasa anual.

En general, el pedimento aduanal es un comprobante fiscal que sirve para demostrar que se han pagado todas las contribuciones ante el Servicio de Administración Tributaria (SAT) por la entrada/salida de las mercancías de comercio exterior hacia o desde el territorio nacional mexicano. Los pedimentos comprueban la estancia legal de las mercancías que fueron importadas.

Durante el primer trimestre de 2019, los ingresos tributarios se ubicaron en 857,996.4 millones de pesos. Esto fue 5.1% superior en términos reales con respecto al primer trimestre de 2018. Con relación a lo presupuestado en la Ley de Ingresos de la Federación (LIF) se ubicó 3,471 millones de pesos por debajo. Es decir, resultó 0.4% inferior a lo programado.
Pedimentos de importación

Según la Ley Aduanera de México, quienes introduzcan o extraigan mercancías del territorio nacional destinándolas a un régimen aduanero, están obligados a transmitir a las autoridades aduaneras, a través del sistema electrónico aduanero, en documento electrónico, un pedimento con información referente a las citadas mercancías.

Ello en los términos que establezca el SAT mediante reglas, empleando la firma electrónica avanzada, el sello digital u otro medio tecnológico de identificación.

Dicho pedimento se presentará en dispositivo tecnológico o en medio electrónico, junto con las mercancías, a fin de activar el mecanismo de selección automatizado.

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