Antes de que termine este año se verá una renovación del acuerdo de suspensión del jitomate por parte de productores mexicanos y autoridades estadounidenses, estimó el asesor del Cuarto de Junto en materia agrícola, Francisco de Rosenweig.

Entrevistado después de su participación en el Foro Global Agroalimentario 2018, de Rosenweig expuso que el diálogo entre el departamento de Comercio de Estados Unidos y los tomateros de México va por buen camino, lo que hace pensar que revisarán satisfactoriamente las cuotas que estarán vigentes hacia los próximos 5 años.

En el primer trimestre del año, las exportaciones a nivel nacional crecieron 11.5% anual, el mayor crecimiento para el mismo periodo de análisis desde el 2011, cuando se alcanzó una variación de 22.8%; este dinamismo se debió principalmente a las tasas de 8.0% en modo de transporte carretero (60.4% de participación en las ventas totales al exterior) y de 26.5% en marítimo (21.0% de aportación).

Desde otro ángulo, el comportamiento positivo de las exportaciones derivó de los incrementos en las principales aduanas de la frontera norte: Nuevo Laredo en Tamaulipas presentó ascensos anuales de 26.5% en modo ferroviario y 4.3% en carretero, mientras que por este último medio de transporte, Ciudad Juárez en Chihuahua con 8.6%, Tijuana en Baja California con 4.5% y Colombia en Nuevo León con 6.9 por ciento.

Según una publicación de El Financiero, representantes de la Secretaría de Economía (SE), de la industria azucarera mexicana y del Departamento de Comercio de Estados Unidos suscribieron los acuerdos de suspensión que se alcanzaron el 6 de junio de 2017, impidiendo de este modo la imposición de cuotas compensatorias en contra del azúcar procedente de México que hubieran oscilado entre 40.48 y 42.14 por ciento por la investigación de dumping y 5.78 a 43.93 por ciento por la de subsidios”, señala este un comunicado de la dependencia mexicana.

El documento también precisa que con estos nuevos acuerdos se modifican los términos del pacto anterior, suscrito en diciembre de 2014, lo que deja sin efectos las revisiones administrativas previamente iniciadas por los peticionarios (la industria azucarera de EU agrupada en la American Sugar Alliance).

Esta última negociación dio como resultado que el cupo máximo de exportaciones de azúcar de refino será de 30 por ciento por ciclo y no de 53, como era antes. Además, reduce el parámetro para determinar si el azúcar es de refino o cruda a 99.2 por ciento de pureza del 99.4 por ciento anterior.

Esto es clave ya que con el parámetro anterior los mexicanos podían llegar directamente a los consumidores intermedios como la industria de ingredientes alimentos y bebidas, donde el azúcar tiene mayor precio y ahora se verán forzados a enviar la mayoría de sus exportaciones a las refinadora, perdiendo mercado de valor.

Además, da a México carácter preferencial para cubrir las necesidades adicionales de azúcar de Estados Unidos. 

Fuente: El Financiero