Casi dos años tardaron las autoridades de México y la Unión Europea (UE) para concretar la modernización y ampliación del Acuerdo Global, vigente desde el año 2000, que fija un parteaguas en la negociación de tratados comerciales al integrar elementos como el combate a la corrupción (pública y privada) y el cambio climático, pero también porque sus avances se transparentaron en todo el proceso.

La Comisión Europea (CE) festejó que prácticamente todo el comercio de bienes entre ambas regiones estará libre de impuestos, incluso el sector agrícola.

Europa obtuvo un acceso preferencial para muchos quesos, tras superar las disputas por la denominación de origen. Incluso para muchos otros quesos se obtuvo un cupo preferencial en las cuotas anuales. Así mismo las exportaciones de leche en polvo tendrán una entrada preferencial al mercado mexicano de manera gradual. En el caso de 340 alimentos y bebidas México estaría obligado a garantizar la protección contra las imitaciones. La UE tendrá el derecho de mantener alejados los productos mexicanos de los mercados en caso de considerarlos no seguros.

Para México, se tendrá libre acceso al mercado europeo en productos como jugo de naranja, el atún, la miel, el jarabe de agave, la ovoalbumina y frutas y vegetales, entre otros. Adicionalmente, se logró proteger a los productos sensibles, como manzanas, duraznos y productos lácteos, confirmó la Secretaría de Economía.

“El acuerdo también ayudará a desarrollar un entorno favorable para una economía basada en el conocimiento, con un nuevo capítulo sobre el comercio digital. Esto eliminará las barreras innecesarias al comercio en línea, como cobrar los aranceles aduaneros al descargar una aplicación y establecerá reglas claras para proteger a los consumidores en línea”, dijo la CE.

El bloque europeo contribuye con el 38% de la IED que recibe México, con flujos que rebasan los 184 mil 636 mil millones de dólares entre 1999 y 2017.

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